sábado, 17 de diciembre de 2011

XL

Acabar
concluir
clausurar
haber escrito todo (una vez más)

viernes, 16 de diciembre de 2011

XXXIX

Te escondes
bajo las sábanas
para que el viento
no te despeine el sueño.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

XXXVIII

Habitamos los recuerdos
como almanaques
del treinta y uno de diciembre,
acartonados en un muro de olvido.

martes, 13 de diciembre de 2011

XXXVII

Llovemos
como legañas
de nuestros recuerdos
resecos en la mirada.

lunes, 5 de diciembre de 2011

XXXVI

Escribimos en el desastre
como extranjeros para nosotros mismos
que escriben en la diferencia
de traducir su invisibilidad.

XXXV

Nos levantamos
vencida el alba
y acudimos a las fuentes
como lunas pastoras sin sueño.

martes, 29 de noviembre de 2011

XXXIV

Duermes justo encima
tras el llanto
de las bombillas,
luciérnaga de luz.

XXXIII

No escribir nada
es igual a escribirlo todo,
en otro tiempo,
porque lo no-escrito nos habla.

viernes, 18 de noviembre de 2011

XXXII

No nos sirve de nada
el dolor
como no sirve de nada el frío
más que fórmula de recuerdo.

XXXI

Nos arrepentimos de los besos
que no damos
como puertas descerrajadas
en este invierno.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

XXX

Empezar el verso
así, in media res,
como un skynet cualquiera
que descubre su conciencia.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

XXIX

Te concentras en la grieta de la pared
a la espera del latido en la yugular
y el tiempo pasa pero no pasan las horas;
la arruga del ceño se agrieta...

jueves, 3 de noviembre de 2011

XXVIII

No me lluevas
no me acaricies los tobillos con tu guadaña de palabras
no me desleas
y esperemos a que amanezca el sol.

jueves, 20 de octubre de 2011

XXVII

If it be your will
y si tu deseo lo revela,
sobre esta montaña de escombros
construiremos una escalera...

miércoles, 19 de octubre de 2011

XXVI

No escribir
(o escribir por abandono)
para que no escribiendo
la nada lo exprese todo.

martes, 11 de octubre de 2011

XXV

No habitamos el lienzo
ni el marco del cuadro;
pero dejamos nuestras marcas
como arañazos de recuerdo.

lunes, 10 de octubre de 2011

viernes, 7 de octubre de 2011

XXIII

A estas alturas del dolor
nos llevamos a mordiscos
la manzana envenenada
y, así, no se pudra su semilla.

martes, 4 de octubre de 2011

XXII

Hablamos
de cada verso que no escribimos
para que en la escritura ausente
se pudra la semilla de los días.

jueves, 22 de septiembre de 2011

XXI

El poema
ese que (nunca) he de escribir
habla de todos los poemas
que (no) he escrito.

XX

Nos asalta el poema
antes de cerrar el ordenador
como un bicho que nos reconcome
en el laberinto del recuerdo.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

XIX

Viajamos en metros atestados,
centímetro a centímetro,
agachando la mirada y avanzamos
como moles ciegas y negras.

martes, 20 de septiembre de 2011

XVIII

Hablas de cada poema
que no escribo
como si la saliva se acumulase
en el azogue del recuerdo.

jueves, 15 de septiembre de 2011

XVII

Acodados en el alfeizar
vigilamos las corribandas de los dioses pequeños
a la luz de las farolas
como formas olvidadas de ser yo.

lunes, 5 de septiembre de 2011

XVI

Te miras al espejo
y saludas con la mano
el otro no te responde
y desgarra el azogue.

jueves, 1 de septiembre de 2011

XV

Hay un pliegue a la entrada del invierno
un mundo pequeño habitado de dioses de paja
que se desperezan en los alféizares
como las golondrinas de este verano.

martes, 30 de agosto de 2011

XIV

Llegamos tarde
a los besos de las pajaritas
con su cuerpo de papel pinocho
y sus mentiras en los dobleces.

miércoles, 24 de agosto de 2011

XIII

Vuelves como la marea
en la desembocadura de este verano
que se nos atraganta
sin perder el norte.

jueves, 11 de agosto de 2011

XII

Despertamos a la mañana
desde el légamo de los sueños
a bocanadas de amanecer
como animales heridos.

miércoles, 10 de agosto de 2011

XI

En las estructuras de los mapas
se cruzan las líneas con las personas
y, en los ángulos de la memoria,
recordamos los nombres de las cosas.

lunes, 8 de agosto de 2011

X

Hablamos del tiempo
y de la humedad del verano
mientras a nuestro alrededor
la hiedra trepa por las escaleras.

viernes, 5 de agosto de 2011

IX

Como un desgarro
en la sábana del alba
o una bombilla fundida en el recuerdo
me habitas

jueves, 4 de agosto de 2011

VIII

Como un limón exprimido
junto a la herida del dolor
o como una mañana
rasgada la hojilla del horizonte.

miércoles, 3 de agosto de 2011

VII

En los mundos subterráneos
que invadimos en nuestros sueños
hay un cielo terroso
y hordas de dioses de trapo.

lunes, 1 de agosto de 2011

VI

Habitamos
como hadas minúsculas
las costuras del tiempo
descosidos y sin hilvanes.

jueves, 28 de julio de 2011

V

El escalofrío
que recorre la espina dorsal
en la mañana...
y el olvido del recuerdo.

viernes, 22 de julio de 2011

IV

Habitamos, apenas,
mundos abarrotados de dioses pequeños
y etéreas hadas de lluvia
que no dejan su sombra en las cosas.

miércoles, 20 de julio de 2011

III

Nos lamemos el dolor
como animales heridos
al abrigo del tiempo
y en mangas de camisa.

martes, 19 de julio de 2011

II

Hablamos del tiempo...
y las manecillas
se convierten en nubes
que nos asombran.

lunes, 18 de julio de 2011

I

Habitamos las costuras del tiempo
como pequeños dioses de trapo
descosidos en los hilvanes
sin volverlos del revés.

jueves, 3 de marzo de 2011

Sorbo el fondo de la taza

Sorbo el fondo de la taza
en busca de la gota de lluvia
que borre la comisura de los labios
como un beso de té verde
o una bofetada que cruza la noche.

lunes, 31 de enero de 2011

Me observan

Me observan
porque muerdo la vida
como una hamburguesa
en menguante
sin perder de vista
las sombras reflejadas
en los cristales.

viernes, 21 de enero de 2011

Todavía me vienes a visitar

Todavía me vienes a visitar
en sueños
como las hadas de lluvia
en los pantanos del reino
de los dioses pequeños.

Eres una obsesión suave
en mis oídos
como cuando te llamaba
en ciudades de piedra
tras tus ojos de lluvia.

martes, 11 de enero de 2011

Me duele el dolor

Me duele el dolor
como duelen
en la infancia
las canicas perdidas en los sumideros
y los recuerdos desinflados
en las noches sin recuerdos.

Me duele el dolor
pero también me duelen
las palmas de las manos
y el runrún tras mis ojos
como un ariete de lluvia
en el olvido a deshora.

Me duele el dolor
como duelen
las bombillas antes del beso
en la tormenta
y el hueco de las manos
al despegarlas de tu pecho.

Me duele el dolor
pero también me duele
tu ausencia discontinua
y el abrazo de los hilos de cobre
con su óxido azulado
como la transparencia de mis venas.


miércoles, 5 de enero de 2011

Vuelvo ahora

Vuelvo ahora
al lugar donde habito
por calles y glorietas
como el tren chuchú
que asustaba
los ojos del niño.