martes, 29 de septiembre de 2009

Me muestras el abrecartas

Me muestras el abrecartas
como quien rasga el papel de cumpleaños
en su funeral
para no ahogarse en su envoltorio de piel y deseo.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Miramos el cuadro en la pared

Miramos el cuadro en la pared
como si mañana se habrá de quemar el marco
para liberar
el campo de amapolas que arrasan mis sueños.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Te asomas a las ventanas





Te asomas a las ventanas
como una greguería de reloj de pared
que huye
del chupchup de la moqueta recién anegada.




miércoles, 23 de septiembre de 2009

Se agota el cabo de la vela

Se agota el cabo de la vela
como la suela de los zapatos
tras la carrera
que nos lleva a la soledad del lecho.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Me desgarras las venas

Me desgarras las venas
como la navaja de Ockham
sobre la luna
que huye al fondo del pozo.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Hay que vigilar, por las noches

Hay que vigilar, por las noches,
a los monstruos que habitan
los armarios
arrebujados en sus madrigueras de sueño
a la espera del párpado caído
y las cortinas raídas.

Hay que dormir al acecho
con la cintura ceñida
y las sandalias prestas
para que no nos sorprenda el sol
en el amanecer de las contraventanas.

Hay que mantenerse firme
en las atalayas de las sábanas
y emplear el catalejo del sueño
para descubrir los movimientos silenciosos
de las criaturas de las alacenas.

Hay que hacer sonar los cuernos
cuando los monstruos anegan los portones
como un corrimiento de tierras
que nos devuelve a la cama y al sueño
donde el olvido tiene forma de mañana.

martes, 8 de septiembre de 2009

Volvemos a la siesta de las escaleras

Volvemos a la siesta de las escaleras
con su tendencia al sueño
y al olvido de los párpados
como la luna en el yunque
o los cascos del caballo en la meseta.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Abandonamos la senda de las estrellas

Abandonamos la senda de las estrellas
con su temblor en la noche
como el croa croa de las ranas
en el estanque
bajo la tormenta de la tarde de agosto.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Miramos desde la almohada

Miramos desde la almohada
las caracolas en los espejos
como las raíces de los baobabs
cuando pierden la ruta de los cometas.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Volvemos la vista atrás

Volvemos la vista atrás
hacia los surcos abandonados
por las ráfagas de viento
que han arañado
la superficie del recuerdo.

Vienen los aromas del tiempo
de las canciones
que nacen en las chimeneas
y huyen por los sauces
en busca de la lágrima
de las aceras.

Caminamos hacia atrás
como los cangrejos en la bañera
a la espera de que rompa el hervor,
en la olla que aprisiona
los escalofríos de tu ausencia.

Vienen los sonidos del silencio
de los latidos
que mueren en las alcantarillas
y se refugian en los sumideros
en olvido de la sonrisa
de las no-nubes.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Empieza el nuevo poema

Empieza el nuevo poema
como la boca de las alcantarillas
o el beso que perfilan
las pajaritas con sus alas de papel cebolla.

Empieza el nuevo poema
como empieza el dolor en la punta de los dedos
o el escalofrío
en el roce de la sábana con tu pelo.

martes, 1 de septiembre de 2009

Las cigüeñas de este verano

Las cigüeñas de este verano
parecen haber escondido sus cabezas
tras los nuevos ropajes del Emperador.

Baja por el canal
una familia de patos
que juegan al ajedrez
con mi tinta y tu papel.

Y hay gallinas de agua,
donde la corriente se estanca,
que olvidan el amanecer
tras los juncos de las compuertas.

Las cigüeñas de este verano
parecen haber descorrido el camino
que nos había de conducir al sur.